Logística

Operaciones en Puerto Santo Tomás repercuten en el comercio exterior

Fotografía: cortesía EMPORNAC

La situación que enfrenta el Puerto Santo Tomás de Castilla ha encendido las alertas entre los sectores productivos del país, debido a sus implicaciones sobre la logística nacional, el comercio exterior y la competitividad de Guatemala. Las limitaciones operativas registradas en la terminal portuaria se suman a una serie de desafíos estructurales que han impactado el desempeño de las exportaciones durante los últimos años.

El escenario comenzó a complejizarse con la inmovilización de una partida presupuestaria estratégica para la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (EMPORNAC), medida que generó incertidumbre sobre la ejecución de proyectos, el mantenimiento de infraestructura y la continuidad de procesos clave para el funcionamiento de la terminal marítima. A esta situación se añadieron presiones administrativas y legales que incrementaron las preocupaciones de usuarios, exportadores e importadores.

Como consecuencia, comenzaron a evidenciarse limitaciones en la operación diaria del puerto, particularmente por la reducida disponibilidad de equipo especializado.

De acuerdo con Claudia de Del Águila, directora de Incidencia del Sector Exportador de AGEXPORT, la capacidad de atención se ha visto afectada por las condiciones actuales de la maquinaria.

“Actualmente, de 36 equipos con los que cuenta el puerto, únicamente 10 se encuentran operativos. Esta situación impacta directamente la productividad y la capacidad de atención de las cargas. La recuperación de estos equipos mediante la adquisición de repuestos será fundamental para mejorar el desempeño de la terminal”, explicó.

EMPORNAC reafirma continuidad de operaciones

Ante la situación, la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (EMPORNAC) manifestó, mediante un comunicado oficial, su preocupación por los efectos institucionales, operativos y humanos derivados de la coyuntura actual.

La entidad reiteró su compromiso de garantizar la estabilidad financiera y operativa de la terminal, así como la continuidad de los servicios estratégicos que presta al comercio exterior guatemalteco. Asimismo, hizo un llamado al respeto del debido proceso y a la actuación objetiva de las instituciones responsables de atender el caso.

“Hemos trabajado de manera estrecha con AGEXPORT, especialmente después de una temporada alta que nos permitió identificar necesidades operativas que fueron escuchadas, analizadas y planificadas. Todas las acciones previstas forman parte de un plan anual de compras; sin embargo, en este momento, cuando corresponde atender las fallas que ya habíamos identificado y previsto, no podemos ejecutarlas ni arreglarla”, indicó José de la Peña, presidente de la Junta Directiva de la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla.

Según de la Peña, entre las necesidades identificadas se encuentran la ampliación de patios para incrementar la capacidad de apilamiento de carga y la mejora de las vías de acceso internas del puerto. Este un desafío, ya que el volumen de carga que maneja la terminal ha crecido tres veces, lo que también implica mayores requerimientos financieros para responder a esa demanda. 

Impacto económico y social trasciende al sector exportador

La situación del Puerto Santo Tomás de Castilla va más allá del ámbito logístico y representa un desafío económico de alcance nacional, afirmó Claudia de Del Águila, directora de Incidencia del Sector Exportador de AGEXPORT: “Este es un tema de país que requiere atención inmediata al más alto nivel. Es indispensable que el Gabinete Económico y las autoridades correspondientes impulsen soluciones ágiles para recuperar la eficiencia de una infraestructura estratégica para Guatemala”.

Además de los riesgos asociados al incremento de tarifas marítimas y costos logísticos, existe preocupación por el impacto que podrían sufrir miles de pequeños productores vinculados a las cadenas exportadoras.

Solo el sector de arveja y vegetales involucra aproximadamente 70 mil familias distribuidas en más de 200 comunidades del país. En frutos frescos y secos participan alrededor de 75 mil familias adicionales. Por su parte, la industria de flores y plantas ornamentales genera cerca de 60 mil empleos, de los cuales el 75% corresponde a mujeres.

A ello se suman más de 15 mil pequeños productores de café diferenciado y 162 fincas dedicadas a la producción de mango, actividad que genera más de mil empleos permanentes.

“Más allá de los indicadores económicos, lo que está en juego es el ingreso de miles de familias que dependen de la actividad del sector exportador”, concluyó de Del Águila.

La situación actual evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura logística nacional y avanzar en soluciones estructurales que permitan a Guatemala mantener su competitividad en los mercados internacionales, garantizar la continuidad de sus exportaciones y proteger el sustento de miles de hogares vinculados a la actividad productiva.

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