Un grupo de vecinos de la aldea La Brea, Quesada, Jutiapa se asoció para crear una organización que provee jocotes de corona a un exportador de alimentos nostálgicos.

A unos 100 kilómetros de la ciudad de Guatemala se encuentra la aldea La Brea. Un alto porcentaje de la población se dedica al cultivo del jocote, sin embargo, hace más o menos una década se ha visto afectado por una rara enfermedad.

Esa fruta se comercializa localmente y en El Salvador, dada su cercanía (la frontera está a unos 50 kilómetros). Sin embargo, un grupo de vecinos recibió asistencia técnica de un proyecto de la División de Desarrollo de AGEXPORT y ahora son parte de un encadenamiento empresarial que los ha convertido en proveedores de un exportador consolidado.

“Antes no sabíamos qué tenían las plantas, ahora ya aprendimos que es un fitoplasma”, comentó Roberto Rosa, representante legal de la Asociación Integral de Desarrollo Agrícola (ASIPRO).

La intervención técnica de AGEXPORT consistió en establecer una estrategia para el control del vector del fitoplasma, la implementación de una biofábrica en donde se producen biofertilizantes y biopreparados para controlar enfermedades y plagas, y la realización de parcelas demostrativas donde se dio a conocer los controles del vector del fitoplasma, los efectos de los biofertilizantes y prácticas de mitigación y adaptación al cambio climático.

Este apoyo se dio gracias a la ejecución del proyecto “Implementación de tecnologías agroecológicas para la producción agrícola y la adaptación al cambio climático con organizaciones rurales que forman parte los encadenamientos empresariales en el corredor seco Oriental de Guatemala”, implementado con fondos del Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (PPD – GEF) y ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Gracias a esa vinculación, durante la temporada alta de cosecha, ASIPRO lleva diariamente el total de su producción a la empresa Conservas y Congelados, S. A., la cual a su vez congela y exporta los jocotes a Estados Unidos y España apuntando al mercado nostálgico.

La certeza de la compraventa es beneficiosa para la asociación porque asegura que todo lo que se produzca ya tiene un comprador a un precio definido que no variará.

Conozca la historia completa en http://bit.ly/HistoriasDeExportación.