La eficiencia en la producción, la incorporación de nuevas variedades vegetales y la adaptación al cambio climático son las tres claves para fortalecer la competitividad del aguacate guatemalteco y ampliar sus oportunidades de exportación. Esta fue la principal conclusión compartida por seis especialistas internacionales y cerca de 500 integrantes de la cadena de valor durante el Congreso Nacional de Aguacate, el pasado mes de junio, donde coincidieron en que responder a la creciente demanda mundial requerirá una agricultura más innovadora, rentable y resiliente.
La demanda mundial de aguacate continúa creciendo y, con ella, aumenta la competencia entre los países productores. Guatemala cuenta con más de 13,217 hectáreas sembradas y el sector proyecta un crecimiento cercano al 15 % durante la próxima década, una perspectiva que abre nuevas oportunidades para las exportaciones, pero que también exige elevar la eficiencia y responder a estándares internacionales cada vez más exigentes.
Frente a este escenario, especialistas y personas productoras coincidieron en que el reto ya no consiste únicamente en incrementar los volúmenes de cosecha, sino en producir con mayor eficiencia, mejorar la calidad del fruto y cumplir con las exigencias sanitarias y comerciales de los mercados internacionales.
Primera clave: producir con mayor eficiencia
Uno de los principales aprendizajes fue la necesidad de optimizar el manejo agronómico. Federico Hernández, director general de Grupo Feds, explicó que comprender el funcionamiento de la planta permite aprovechar mejor la nutrición, reducir costos y mejorar la calidad del fruto.
«La nutrición no consiste únicamente en aplicar fertilizantes; entender cómo funciona la planta permite hacer un uso más eficiente de los recursos y obtener fruta con mejores condiciones para llegar a mercados más lejanos», afirmó.
En esa misma línea, Sebastián Gajardo, gerente de Mercadeo del Área de Nutrición de Cultivos de Disagro Guatemala, señaló que el conocimiento del suelo, el manejo del riego, la poda y la fertilización fortalecen la rentabilidad y la capacidad de competir en destinos internacionales. Añadió que «la cercanía con Estados Unidos representa una ventaja logística para Guatemala, siempre que la oferta mantenga altos estándares de calidad».
Segunda clave: adaptarse al cambio climático
El cambio climático fue identificado como uno de los principales desafíos para el cultivo. José Contreras, presidente de la Cooperativa de Aguacate de Guatemala, indicó que las variaciones en las condiciones ambientales obligan a actualizar constantemente las prácticas agrícolas.
«Necesitamos aprender a convivir con estos cambios para mejorar nuestros cultivos y producir con la calidad que demandan los mercados internacionales», expresó.
Desde la experiencia en campo, Gerardo Saloc, productor de Agrícola Industrial Bonanza, destacó que aumentar el volumen sin perder calidad permitirá reducir costos y fortalecer la posición de Guatemala en mercados como Europa. Agregó que «el intercambio de conocimientos técnicos contribuye a mejorar la productividad y la capacidad de competir».
Tercera clave: incorporar nuevas variedades vegetales
Las personas especialistas coincidieron en que ampliar la disponibilidad de nuevas variedades vegetales permitirá responder a diferentes condiciones de suelo y clima, diversificar la producción y atender distintos segmentos comerciales. José Luis López Barrera, asesor técnico mexicano, destacó que incorporar materiales más resistentes y fortalecer la organización entre productores facilitará la apertura de nuevos destinos comerciales.
«Abrir mercados como Estados Unidos dependerá de responder a las exigencias sanitarias y continuar innovando», afirmó.
En ese contexto, Freddy Hochstetter, presidente del Comité de Aguacate de AGEXPORT, señaló que los mercados internacionales exigen cada vez mayores estándares sanitarios, de calidad y sostenibilidad, además de enfrentar retos como los costos logísticos, el transporte y la adaptación al cambio climático.
Por su parte, Marco Quilo, presidente del Comité Organizador del Congreso Nacional de Aguacate, indicó que ingresar a mercados como Asia implica superar exigencias sanitarias y fitosanitarias cada vez más estrictas, además de competir con países que ya cuentan con una presencia consolidada en esa región.
Desde la perspectiva comercial, Andrea Roldán, representante de ventas de Network Shipping, señaló que Guatemala posee condiciones para ampliar su presencia internacional gracias a su ubicación estratégica y al crecimiento del consumo mundial de aguacate. Sin embargo, subrayó que aprovechar esa oportunidad requerirá anticiparse a los efectos del clima y planificar la producción con criterios de sostenibilidad.
Las experiencias compartidas entre productores, especialistas y representantes de la cadena de valor se dieron durante el Congreso Nacional de Aguacate 2026, el cual se realizó el pasado 18 de junio y, las cuales evidencian que el futuro del aguacate guatemalteco dependerá de combinar conocimiento técnico, innovación, sostenibilidad y articulación para consolidar una oferta competitiva en los mercados internacionales.






