Mientras millones de personas realizan compras, reservas y pagos en línea durante el Mundial 2026 en las 16 ciudades sede de Estados Unidos, México y Canadá, las empresas enfrentan un aumento en las amenazas cibernéticas y el desafío de proteger sus operaciones digitales. El torneo no solo moviliza consumidores y transacciones; también incrementa los riesgos operativos para compañías vinculadas al comercio electrónico, turismo, servicios financieros y plataformas digitales.
Cuando un ciberataque se convierte en una crisis de negocio
Un ataque informático durante un evento de esta magnitud puede generar consecuencias que van más allá de una interrupción tecnológica. El costo puede generar pérdidas promedio de US$2.4 millones y provocar interrupciones operativas de hasta 24 días, evidenciando el impacto financiero y operativo que estos ataques pueden tener en las organizaciones.
“Un ciberataque en el Mundial 2026 puede tener un impacto mucho mayor que en condiciones normales porque las empresas operan bajo una presión extraordinaria: hay más clientes, más transacciones, más visibilidad y una menor tolerancia a las interrupciones. En ese contexto, cualquier incidente puede escalar rápidamente desde un problema tecnológico hasta una crisis de negocio”, explica Pablo Barrera, director de ES Consulting y miembro de la Comisión Information Technology Outsourcing (ITO).
La ciberseguridad, una decisión estratégica
La Copa del Mundo ha incrementado el interés de consumidores y empresas por información relacionada con el torneo y sus encuentros. Esta demanda de contenido y servicios digitales amplía la exposición a ataques informáticos y convierte la ciberseguridad en un factor vinculado a la continuidad del negocio.
“En esta fiesta fútbolera, la ciberseguridad deja de ser una cuestión tecnológica porque un ciberataque ya no compromete solo sistemas; compromete ingresos, reputación y continuidad del negocio”, señala Barrera.
El especialista añade que el incremento de operaciones digitales y la urgencia por acceder a información crean condiciones favorables para que los ciberdelincuentes ejecuten ataques más sofisticados.
“El mayor riesgo para una empresa durante el Mundial 2026 no es el evento en sí, sino el incremento exponencial de su superficie de ataque. Los ciberdelincuentes aprovechan la alta demanda de información, la urgencia operativa y el aumento de transacciones digitales para lanzar ataques más efectivos”, afirma.
Entre los riesgos más frecuentes se encuentra el robo de credenciales, que puede convertirse en la puerta de entrada a incidentes de mayor alcance dentro de la infraestructura tecnológica de una organización.
Prevención y respuesta ante ciberataques
Ante este escenario, especialistas de ES Consulting y GBM recomiendan que las empresas cuenten con planes de prevención y respuesta que les permitan actuar con rapidez ante un incidente y reducir su impacto sobre la operación.
El monitoreo continuo es una de las herramientas más relevantes. Esta supervisión debe mantenerse incluso durante los encuentros futbolísticos, ya que millones de personas realizan compras y consumen contenido digital de manera simultánea. Plataformas de streaming, servicios de entrega a domicilio, aplicaciones de apuestas y comercios electrónicos registran picos de actividad en momentos específicos de los partidos, lo que aumenta la necesidad de vigilancia permanente.
Alonso Ramírez, gerente Regional de Ciberseguridad en GBM, compañía regional de tecnología y distribuidor de IBM, señala que las organizaciones deben fortalecer sus capacidades de detección y respuesta ante incidentes mediante equipos especializados y procesos definidos.
“La infraestructura de seguridad debe integrar personas, procesos y tecnología para brindar protección continua las 24 horas del día, los siete días de la semana. Los Centros de Operaciones de Seguridad (SOC) desempeñan un papel fundamental al monitorear los entornos tecnológicos en busca de actividades sospechosas, analizando y neutralizando amenazas en tiempo real para proteger tanto a las empresas como a los usuarios finales”, explica.
La preparación ante incidentes, el monitoreo permanente y la capacidad de mantener las operaciones se han convertido en factores clave para las organizaciones que buscan aprovechar las oportunidades del Mundial 2026 sin comprometer la continuidad de sus negocios.
“Durante el Mundial 2026, las organizaciones que tengan la mejor tecnología no necesariamente serán las más exitosas; serán aquellas que logren combinar prevención, capacidad de respuesta y continuidad operativa para proteger la confianza de sus clientes cuando más importa”, concluye Barrera.
