La respuesta correcta: ambas son opciones complementarias. Según el reciente estudio “LinkedIn, Datos, Tendencias y Rendimientos” de Metricool, revela que el contenido de marca le da credibilidad y certeza a la información, mientras que una cuenta personal, le da cercanía y da pie a la conversación, por lo que genera engagement. El secreto: comprender cómo funciona cada una y cómo maximizar su potencial.
La respuesta no es elegir. Es saber combinarlas.
Durante años, muchas empresas han tratado estas dos estrategias como caminos separados. Pero los datos más recientes confirman algo mucho más interesante: cuando se usan juntas, el impacto se multiplica. Sin embargo, el verdadero reto ya no es solo tener presencia digital, sino construir conexiones auténticas que generen oportunidades de negocio.
La página de empresa aporta credibilidad. Es el respaldo, la estructura, la voz institucional. La marca personal, en cambio, genera cercanía. Abre conversaciones. Humaniza el mensaje.
En este contexto, según el “Estudio de LinkedIn, Datos, Tendencias y Rendimientos”, aunque ambas cuentas alcanzan a un público similar, la página de empresa funciona como el respaldo institucional y el perfil personal logra conectar y generar un 63% más de interacción con las personas.
El estudio también destaca que crecer es un reto, ya que solo el 6,89% de las empresas aumenta sus seguidores, mientras que el interés real (engagement) ronda el 14%, impulsado mayormente por clics y visualizaciones. En definitiva, la empresa aporta la estructura, pero el perfil personal es el que abre la conversación.

La marca personal toma ventaja
Para quienes se desenvuelven en el ámbito empresarial, usar una marca personal, representa una oportunidad estratégica: liderazgos, equipos técnicos y profesionales pueden posicionarse como voces expertas, generando confianza en mercados internacionales. En entornos de negocio, donde la credibilidad es clave, una marca personal sólida puede abrir puertas a nuevas alianzas y clientes.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio de Metricool es el crecimiento de la marca personal dentro de LinkedIn, ya que el engagement (interés) no depende tanto del tamaño de la audiencia como se suele pensar. Una página de empresa con menos de 2.000 seguidores puede alcanzar cerca de un 15% de interacción, prácticamente lo mismo que una mucho más grande, incluso hasta 500 veces su tamaño. En pocas palabras, no siempre gana el volumen, sino la capacidad de conectar con el contenido.
Contenido estratégico: menos volumen, más impacto
El estudio también muestra un cambio en la forma de publicar: en 2026 se comparte menos contenido, pero con mayor intención, lo que favorece a quienes priorizan la calidad sobre la cantidad y crean publicaciones que invitan a la acción.
En cuanto a formatos, existe una brecha entre lo más usado y lo más efectivo algunos ejemplos claros son el uso de:
-Los carruseles generan hasta 11 veces más interacciones que las imágenes solas.
-Las publicaciones con varias imágenes logran mayor engagement.
-Las encuestas, aunque poco utilizadas, alcanzan hasta tres veces más personas.
-Mostrar procesos, certificaciones, casos de éxito o portafolios de manera más dinámica y atractiva, cuidando siempre los datos personales son efectivas para mostrar el respaldo empresarial.
-Generación de conversación y comunidad: son claves para destacar.
-Además, las publicaciones que incluyen preguntas pueden generar hasta un 77% más comentarios, lo que refuerza la importancia de fomentar el diálogo en dicha rede social.

LinkedIn como herramienta para aportar valor a las marcas
Más allá de ser una red profesional, LinkedIn se ha convertido en una plataforma de posicionamiento estratégico para empresas y personas que buscan expandir su alcance en mercados globales.
En conclusión, ambas son opciones complementarias marca persona y empresarial, por lo que no se trata solo de “estar” en LinkedIn, sino de integrar estrategia, autenticidad y análisis en la presencia digital; de esta forma, no solo se incrementa la visibilidad, sino que también se transforma en oportunidades para futuros negocios.
