DataExport

Opinión

Impacto de la guerra de Irán en el precio internacional del petróleo

Lic. Álvaro González Ricci

Presidente de la Junta Monetaria y del Banco de Guatemala

El 28 de febrero de 2026 los Estados Unidos de América (EE.UU.) e Israel atacaron a la República Islámica de Irán con el objetivo de eliminar la inminente amenaza nuclear, destruir su arsenal de misiles balísticos, debilitar sus redes de terrorismo e incapacitar a sus fuerzas armadas. Lo anterior tuvo un efecto negativo en el mercado mundial de petróleo debido a que Irán, como represalia, además de atacar diversos objetivos contra Israel y contra bases militares de los EE.UU. en países árabes aliados, también decidió atacar infraestructura petrolera en los países de la región y el cierre (de facto) del Estrecho de Ormuz, importante ruta marítima por donde transita aproximadamente el 20.0% del petróleo y el 30.0% del gas natural consumidos a nivel mundial.

El choque de oferta que se ha registrado por las interrupciones al tránsito marítimo en el Estrecho ha provocado que los precios internacionales del petróleo y sus derivados registraran importantes incrementos durante marzo; además, estos incrementos de precios ya se están trasladando al mercado de derivados de petróleo, reflejándose en el incremento en el precio medio de los combustibles, generando incertidumbre entre los consumidores.

De acuerdo con las principales agencias de análisis del mercado de energéticos, si bien el conflicto está generando mucha incertidumbre en el corto plazo por la intensidad que registra, se prevé que la duración del mismo no sea extensa. La experiencia reciente relativa a conflictos geopolíticos, como la guerra entre Rusia y Ucrania en febrero de 2022 o el ataque a instalaciones nucleares iranies en junio de 2025, en donde se generaron expectativas adversas la oferta del crudo, indican que en el corto plazo se registran importantes incrementos en los precios del petróleo; sin embargo, en el mediano plazo conforme se tiene una mayor certeza de la distensión que provocó el alza de precios, la tendencia del precio es a la baja regresando nuevamente a los precios previos al conflicto. En este sentido, considerando que tanto los EE.UU., como Israel son potencias militares y económicas con acceso a una variedad de recursos, principalmente financieros, se prevé que el conflicto podría concluir relativamente rápido.

Por su parte, Irán es el tercer mayor productor de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y es una economía que depende de forma importante de los ingresos generados por la producción y exportaciones de petróleo. Además, no tiene la capacidad de hacer frente de forma directa a una potencia militar como los EE.UU., por lo que su estrategia se focaliza en afectar a la infraestructura petrolera y de refinamiento de los países árabes del Golfo Pérsico, así como limitar el flujo de crudo por vías marítimas, pero evidentemente es una estrategia que no puede ser sostenible en el mediano y largo plazo.

Dado el choque de oferta de corto plazo, se buscan alternativas para mitigar el efecto de escasez de petróleo como el traslado de crudo por oleoductos hacia la región del Mar Rojo o la liberación de inventarios de las reservas estratégicas de las economías avanzadas, como lo anunciado por la Agencia Internacional de Energía (AIE) al indicar que se dispone de 400 millones de barriles de petróleo para la equilibrar la oferta de petróleo mundial, pero que podría ampliarse si fuera necesario. Por su parte, varios países, principalmente europeos, han declinado participar de forma directa en el conflicto bélico, pero están anuentes a utilizar los canales diplomáticos para buscar una solución que permita resolver de forma definitiva el conflicto.

Las proyecciones de los precios internacionales del petróleo de los principales analistas del mercado de energéticos, sugieren que se registrará un fuerte impacto en el corto plazo por el incremento de precios, pero en el mediano plazo se registraría una reducción de los mismos, situación que es congruente con los fundamentales del mercado vigentes previos a la actual crisis, los cuales indicaban que se preveía para 2026 un excedente de oferta de petróleo cercano a los 3 millones de barriles diarios respecto de la demanda proyectad

Comercialización
Click para comentar

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

To Top