Logística
Guatemala fortalece su compromiso de un comercio libre de trabajo forzoso con acuerdo 377-2026
El Acuerdo Ministerial 377-2026 fortalece el cumplimiento de los compromisos asumidos por Guatemala con Estados Unidos al prohibir la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio. La medida cobra especial relevancia debido a que Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones guatemaltecas, con ventas que alcanzan los US$2,242 millones, y responde a una tendencia internacional en la que la trazabilidad, la debida diligencia y el respeto a los derechos humanos se consolidan como factores clave para mantener la confianza de los compradores y acceder a los principales mercados de exportación.
La normativa también establece mecanismos de coordinación entre el Ministerio de Economía, el Ministerio de Trabajo y las autoridades aduaneras para identificar mercancías vinculadas con trabajo forzoso, elaborar un listado oficial de empresas señaladas por esta práctica y fortalecer los controles sobre el ingreso de estos productos al país.
Un cambio impulsado por las nuevas reglas del comercio
La creciente adopción de políticas de debida diligencia por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y grandes empresas multinacionales ha transformado la forma en que se gestionan las cadenas de suministro. Hoy, además de cumplir requisitos sanitarios, técnicos o de calidad, las empresas deben demostrar transparencia sobre el origen de sus productos, sus proveedores y las condiciones laborales bajo las cuales fueron elaborados.
Esta tendencia responde también a la necesidad de reducir riesgos reputacionales, garantizar el respeto a los derechos humanos y fortalecer la confianza entre compradores, inversionistas y consumidores.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cerca de 28 millones de personas se encuentran en situación de trabajo forzoso a nivel mundial, una problemática que ha llevado a gobiernos y empresas a reforzar los mecanismos de prevención y control dentro del comercio internacional.
Una señal para los mercados internacionales
Para la Asociación Guatemalteca de Exportadores (AGEXPORT), la publicación del acuerdo constituye un avance estratégico para la competitividad del país.
«Vemos positiva la publicación de este Acuerdo Ministerial 377-2026 porque materializa el cumplimiento de los compromisos que Guatemala adquirió con Estados Unidos mediante el Acuerdo Bilateral recientemente suscrito y, al mismo tiempo, alinea al país con las tendencias globales de comercio responsable. Es una señal positiva para los mercados internacionales sobre el compromiso de Guatemala con cadenas de suministro libres de trabajo forzoso, un aspecto cada vez más importante para mantener la confianza de los compradores», señaló Claudia de Del Águila, directora de Incidencia del Entorno Exportador de AGEXPORT.
El gremio exportador considera que la medida también contribuye a proteger a las empresas que cumplen con la legislación laboral, al reducir el riesgo de competencia desleal por parte de productos elaborados bajo prácticas contrarias a los estándares internacionales.
Iniciativa recibe respaldo de otros sectores
La Cámara del Agro y AmCham Guatemala celebraron la publicación de la normativa destacando que se trata de un avance concreto en la implementación de los compromisos asumidos por Guatemala en el marco del Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos, además de reforzar elementos como la debida diligencia, la trazabilidad y el cumplimiento normativo, aspectos que hoy forman parte de los criterios utilizados por compradores internacionales para seleccionar proveedores y gestionar riesgos dentro de sus cadenas de suministro.
Competitividad más allá del precio
La publicación del Acuerdo Ministerial 377-2026 ocurre en un contexto en el que Guatemala busca fortalecer su posición comercial frente a Estados Unidos, luego de que la Office of the United States Trade Representative cuestionara la falta de mecanismos efectivos para impedir el ingreso de bienes producidos mediante trabajo forzoso y planteara posibles medidas comerciales contra los países que no atiendan esta práctica.
Para el sector exportador, el alcance del acuerdo va más allá del cumplimiento de un compromiso bilateral. También responde a una transformación estructural del comercio internacional, donde la competitividad depende cada vez más de la capacidad de demostrar que los productos se originan en cadenas de suministro transparentes, responsables y alineadas con estándares internacionales de sostenibilidad y derechos humanos.
