*Nota publicada en versión impresa 273 de Revista Data Export

Los pequeños productores y productoras de café de la Asociación Chajulense, localizada en el municipio de Chajul, Quiché, conocida como el área Ixil, obtuvieron precios promedio de US$ 220 por quintal de café oro, superiores a los US$ 121.75 en que este se cotizó en el mercado internacional, gracias a su excelente calidad, su certificación como orgánico y la participación en el mercado del Comercio Justo.

La referida organización cuenta con el acompañamiento, asesoría y apoyo técnico y de inversiones estratégicas realizadas por el Proyecto de Cadenas de Valor Rurales que ejecuta la Asociación Guatemalteca de Exportadores (AGEXPORT), con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Durante los últimos años en Guatemala, el sector de la caficultura ha sido uno de los más afectados por los efectos del cambio climático. De hecho, en 2012 se registró un severo repunte de la roya, lo que ha provocado una disminución del 25 por ciento en la productividad.

Este dato está por debajo de la disminución de productividad que experimentaron los pequeños productores en el área Ixil (Nebaj, Chajul y Cotzal), la cual se registró en 44 por ciento.

A partir del año 2013, con el apoyo del Programa de Cadenas de Valor Rurales de AGEXPORT/USAID, la Asociación Chajulense ha desarrollado un programa de rescate de su caficultura; su principal actividad económica, con el cual ha logrado sobreponerse a la crisis provocada por la roya y los bajos precios.

Algunos de los resultados son el incremento de la producción y de la productividad, así como el aumento consistente de los jornales y en consecuencia de los empleos.

La organización reúne 1 mil 144 socios y socias, y su principal producción se basa en el café orgánico y certificado.

Más y mejor productividad

Para la cosecha 2012-2013, la Asociación obtuvo rendimientos en promedio de 4.34 quintales de café pergamino por hectárea. Esa situación cambió en la cosecha 2015 – 2016, recientemente finalizada, pues los pequeños productores de esa área, alcanzaron rendimientos de 7.88 quintales de café pergamino por hectárea, lo que significa un aumento de la productividad de sus cafetales en un 82 por ciento.

Dichos resultados han sido obtenidos a través de un manejo tecnificado de las plantaciones, en estricto apego a su sistema de producción orgánico y de las normas de Comercio Justo. Por lo anterior, puede decirse que estos pequeños caficultores han tenido un buen año desde la perspectiva económica, porque han producido más y han vendido a mejores precios.