Reportaje publicado en la edición impresa 275

Griselda recibe mes a mes una remesa en dólares que cambia a quetzales en el banco de su localidad. Su esposo le envía la misma cantidad desde hace cinco años, pero ahora, sin saber por qué, le entregan menos dinero. Como es lógico, las cuentas fijas (como la colegiatura de sus hijos o el servicio de energía eléctrica) son invariables. El tipo de cambio le afecta.

César, guía de turismo, vendió a turistas paquetes para conocer Guatemala con tres meses de anticipación, pero no tenía contemplado que el Quetzal se apreciaría frente al dólar. “Si las cosas siguen así, definitivamente perderemos competitividad con destinos principalmente con México y Costa Rica”. César Aguilar es miembro de la Asociación de Guías de Turismo. El tipo de cambio le afecta.

Un empresario que en enero acordó vender productos de exportación por US$ 5 millones, recibiría, de acuerdo al tipo de cambio de entonces, Q 38 millones 250 mil. Pero ahora*, esa cifra se reducirá en alrededor de Q 700 mil por la variación de Q 0.14. El tipo de cambio le afecta.

Fuente: Banguat

Si el caso fuera al revés y el dólar se fortaleciera frente al Quetzal, el sector importador se vería afectado. La volatilidad de la moneda no es conveniente para la economía, simplemente porque le resta certeza a las transacciones.

Volviendo al ejemplo inicial, de enero a octubre de 2016, el país recibió por concepto de remesas US$ 5.9 millardos. En promedio cada mes ingresaron bajo esa modalidad US$ 588.1 millones, cantidad que el 8 de enero equivalía a Q 4 mil 498.96, pero que al 8 de octubre representó Q 4 mil 404.86, es decir, Q 94.1 millones.

Las remesas son utilizadas principalmente para consumo, compra de insumos para actividades económicas, inversión y ahorro, esto se traduce en Q 51 millones menos que se están dejando de inyectar a la economía nacional.

La explicación del Banguat

Según la Ley de Libre Negociación de Divisas, el Banco de Guatemala (Banguat) calcula diariamente el tipo de cambio de referencia del Quetzal con respecto al dólar de los Estados Unidos, el cual es aplicable para la liquidación de obligaciones tributarias u otras que supongan pagos del o al Estado y sus entidades, así como para la resolución de conflictos en el ámbito administrativo y jurisdiccional.

Esa explicación concuerda con la del analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), Carlos González, quien añade a esos factores, los precios de los commodities.

Ahora bien, el tipo de cambio, teóricamente será igual al promedio ponderado de los tipos de cambio correspondientes a la totalidad de las operaciones de compra y de venta de divisas realizadas por las instituciones que constituyen el Mercado Institucional de Divisas, establecido a las 18:00 horas del día mismo día hábil bancario al que corresponda.

El ahorro en la factura petrolera (por la baja en los precios internacionales) y el aumento de las remesas, es la principal explicación del banco oficial sobre este fenómeno. La ley permite al Banguat salir al mercado para evitar la volatilidad del tipo de cambio y este año ya ha comprado más de US$ 1 mil 300 millones.

La devaluación del Quetzal y el mito de la inflación

Históricamente cuando se ha devaluado la moneda no ha habido inflación, la realidad numérica parece de hecho que sucede lo opuesto. Según el director del Central American Business Intelligence (CABI), Paulo de León, “la inflación es un fenómeno macro que tiene diferentes explicaciones. Cambian en el tiempo según las circunstancias locales e internacionales y en especial para una economía pequeña y abierta como la nuestra”.

La depreciación del Euro, por ejemplo, entre el 2014 y el 2016 tampoco ha tenido ningún efecto inflacionario. Esa moneda perdió su valor en alrededor del 25 por ciento.

De León continúa su explicación “no estoy diciendo que el tipo de cambio nunca influya en la inflación. Además del tipo de cambio hay muchos otros factores que pueden explicar la inflación: shock de oferta, shock de demanda, shock internacional de precios, creación excesiva de dinero, depreciación, expectativas de las personas”.

Ejemplos en otros países ilustran el argumento del analista del CABI. La depreciación del Yen en Japón que sucedió entre el 2012 y el 2015 fue de alrededor del 40 por ciento, sin embargo, la inflación en gran parte de ese tiempo fue negativa y nunca pasó del 2 por ciento en esos meses.

Cambiar la estrategia

La estrategia única – que también es el mandato legal del Banguat – de mantener la estabilidad macroeconómica rindió sus frutos tras el caos financiero al concluir los años ochenta, sin embargo, el momento de crecer económicamente rápido y sostenidamente, parece haber llegado.

Hay que reconocer la necesidad de adoptar medidas poco ortodoxas que permitan hacer frente a la problemática actual (las cuales son no ortodoxas).

Edgar Balsells.-

Un debate reciente organizado por la Escuela de Gobierno sobre cómo puede responder esa política macroeconómica en el corto plazo para detonar en la generación de más empleo, reunió a economistas de diferentes instituciones, quienes entre los temas que abordaron estuvo el del tipo de cambio.

La depreciación del peso mexicano supone una ventaja competitiva para el vecino país.

Economistas importantes a nivel internacional de distintas escuelas han reconocido que tipos de cambio competitivos impulsan el crecimiento económico industrial a través de las exportaciones en economías en desarrollo. Casos ejemplo: Perú, México, Brasil, India, Filipinas.
Lisardo Bolaños

En opinión de Paulo de León, que comprarle a México sea 50 por ciento más barato “no significa que los mexicanos sean 50 por ciento más competitivos que los chapines; nosotros tenemos una industria buena, pero solo por el efecto de los precios se nos está desarmando la competitividad y perdiendo mucha venta, el sector industrial y el de comercio ya se están viendo.

Miguel Gutiérrez, economista, en ese foro manifestó que “la apreciación del tipo de cambio real es sumamente preocupante. Esto no solo está afectando al sector productivo, también es perjudicial para el sector financiero y disminuye la equidad”.

Esa perspectiva en cuanto a la apreciación real del tipo de cambio coincidió con la opinión del economista del Centro de Investigaciones Económicas, Hugo Maúl.

Una opinión aún más gráfica fue la de Lisardo Bolaños, docente de la Escuela de Gobierno, quien afirmó que “economistas importantes a nivel internacional de distintas escuelas han reconocido que tipos de cambio competitivos impulsan el crecimiento económico industrial a través de las exportaciones en economías en desarrollo” y citó los ejemplos de Perú, Brasil, India, Filipinas y el propio México.

Además del tipo de cambio, hay otros factores que afectan a la competitividad como la infraestructura vial, la demora en trámites y los costos. 

Oscar Monterroso, Banguat.

Recaudación de impuestos. El tipo de cambio le afecta

Una consecuencia directa de la apreciación del Quetzal frente a la moneda estadounidense es la recaudación tributaria. El titular de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), Juan Francisco Solórzano Foppa, lo advirtió en el informe de octubre.

“El tipo de cambio nos ha afectado bastante, dejamos de recaudar Q 71.6 millones, ya que las importaciones se compran en dólares y a la hora de hacer la transacción a quetzales, es menos dinero. Específicamente en el IVA (Impuesto al Valor Agregado) y el DAI (Decreto Arancelario a la Importación) tenemos una pérdida significativa”, afirmó el Superintendente.

La cifra que dejó de ingresar a las arcas del Estado, representa, por ejemplo, el presupuesto anual del Ministerio de Energía y Minas (que para 2015 fue de Q 70 millones) o el triple del de entidades como el Consejo Nacional de Atención al Migrante y hasta ocho años de funcionamiento de la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo contra los Pueblos Indígenas.

*Noviembre 2016