Nota publicada en la edición impresa 275

Recientemente han surgido propuestas alrededor de prohibir el uso del plástico para supuestamente evitar contaminación. Sin embargo, eso no resolvería el problema de raíz y por el contrario generaría inconvenientes.

Por su ligereza, versatilidad y durabilidad, el plástico es utilizado en hogares y producido industrialmente. Desde su invención, allá por 1860 en Estados Unidos como parte de un concurso para sustituir las bolas de billar, ha evolucionado hasta convertirse en un elemento cotidiano.

Un estudio realizado por el grupo de investigación del medio ambiente TruCost de Londres, Reino Unido, que fue encargado por el American Chemistry Council (ACC) de Washington, Estados Unidos, identificó que el costo ambiental del uso de los plásticos en los bienes de consumo y embalajes es casi cuatro veces menor de lo que sería si los plásticos fueron reemplazados con materiales alternativos.

En Guatemala recientemente se ha hablado sobre la prohibición del plástico como medida para sanear cuerpos de agua. La realidad es mucho más profunda.

Fuente: AGEXPORT

“En el Motagua se puede observar un impacto visual por la cantidad de botellas plásticas que se ven. El plástico no es un problema principal, es un mal manejo de los desechos”, afirmó el Jefe del Departamento para el Manejo de los Residuos y Desechos Sólidos del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Jorge Grande.

De hecho, tan no es así, que, según Grande, partícipe de la elaboración de la Política Nacional para el Manejo Integral de los Residuos y Desechos Sólidos, en ese documento, ni siquiera se habla específicamente de los plásticos.

“Hay una falta de parte de todos, del Estado. Faltan programas de reciclaje, de reúso y de reducción. Son las municipalidades las que deben tratar o disponer de los desechos, porque son el ente generador y el Código Municipal, en su artículo 68 les da la obligación”, refirió el funcionario.

En opinión de Jeanette de Noack de la Alianza de Derecho Ambiental y Agua, “cuando uno ve en sociedades avanzadas, se produce plástico y las empresas velan porque el plástico llegue a reciclaje. El plástico está ligado a la vida diaria, es un tipo de costumbre”, dijo.

Por aparte, Luis Urrutia, Presidente de la Comisión de Plásticos de AGEXPORT, refirió que desde esa instancia han tenido acercamientos con municipalidades para buscar alianzas. “A nosotros increíblemente lo que nos hace falta son bolsas plásticas para reciclarlas, hay demanda pero no suficiente material”, señaló.

Solo en 2015, Guatemala comercializó cerca de 42 mil toneladas de plástico reciclado que representaron en divisas para el país por US$ 40 millones.

Los desechos y la responsabilidad

El manejo inadecuado de los desechos sólidos es uno de los problemas ambientales urbanos más severos que enfrenta el país, según el MARN. Esa fuente afirma que Guatemala genera más de 8 mil 200 toneladas diarias de residuos y desechos comunes, de los cuales la mitad se produce en el área metropolitana.

En los vertederos de la Ciudad de Guatemala se depositan a diario unas 2 mil 500 toneladas de basura, sin contar la que se desecha en los más de mil botaderos ilegales, ubicados principalmente en barrancos, sitios baldíos y calles.

El delegado del MARN es enfático en asegurar que el problema no es el plástico si no la responsabilidad extendida sobre su manejo. “¿Qué pasa después de que la persona saca la basura a la puerta de su casa? Nadie se preocupa y ahí radica el verdadero problema”, comentó.

“Un ejemplo vivo de que prohibir no funciona es la ley que prohibía que dos personas fueran en moto. Eso se dio cuando notaron que había muchos asaltos en moto; la ley era bien intencionada pero ridícula, perjudicaron a muchas personas”, acotó Urrutia.