Nota publicada en la edición impresa 278

¿Reconoce alguna de estas etiquetas? Probablemente las ha visto en algún producto para el hogar, un electrodoméstico o algún alimento o bebida. Las asocia con marcas bien posicionadas en el ámbito mundial y que se han ganado la preferencia de los consumidores.

Estas etiquetas representan certificaciones ambientales que acreditan a aquellos productos o servicios cuyo proceso de elaboración cumple con estándares nacionales y/o internacionales relacionados al cuidado del medio ambiente. Esto puede implicar la mitigación de su huella de carbono, el uso de tecnologías eficientes, un buen manejo de sus desechos sólidos y líquidos, producción más limpia, cadenas de valor amigables con el medio ambiente y en general un mejor aprovechamiento de todos los recursos.

Actualmente la mayoría de las certificaciones ambientales son de carácter voluntario, no obstante, han adquirido reconocimiento ante el crecimiento de consumidores más informados y conscientes. Evidencia de ello es que el sitio web Ecolabel Index registra información de 465 etiquetas ecológicas reconocidas en 199 países.

Y ser ambientalmente responsable trae consigo competitividad. Diversos estudios señalan que los nuevos consumidores, millenials primordialmente, están dispuestos a pagar más, siempre y cuando la causa que involucra la compra sea “justa” o comprometida con la conservación del planeta.

La Revista Forbes publicó que la reputación empresarial, asociada a buenas prácticas ambientales, ética y moral, representa alrededor del 80 por ciento de sus activos. Antes las preguntas previas a la decisión de compra eran “¿me gusta?”, “¿cuánto cuesta?”, sin embargo, ahora son del tipo “¿cómo trata la empresa a sus colaboradores y cómo apoya la comunidad” y “¿es sostenible la forma de producción de este bien?”

¿Cuál es su relación con el comercio exterior?

Uno de los objetivos fundamentales de la Organización Mundial del Comercio es promover el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente, es por ello que creó un comité dedicado a discutir el efecto de las políticas ambientales en el comercio y viceversa. Además, ha promovido la aprobación de un acuerdo que elimine aranceles a los bienes ambientales.

También los acuerdos comerciales abordan el tema ambiental, por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), demanda que los países involucrados deben garantizar que sus leyes y políticas estimulen altos niveles de protección ambiental. Por su lado, el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea compromete al país a cumplir efectivamente con acuerdos multilaterales en materia ambiental.

Esto evidencia la importancia que los principales socios comerciales de Guatemala dan al cuidado del medio ambiente, lo cual a su vez se refleja en sus regulaciones a productos importados y las preferencias de sus compradores. Las certificaciones ambientales, por lo tanto, se convierten en el instrumento más efectivo para garantizar que una empresa exportadora cumple con todos los requisitos ambientales que exigen las autoridades de la otra parte. Asimismo, pueden convertirse en una ventaja para llegar al consumidor que busca productos eco amigables.

Algunos ejemplos sectores de exportación en Guatemala que cuentan con certificaciones ambientales que avalan que cumplen con los requisitos de sus compradores internacionales son:

– Café, té y frutas (Rainforest Alliance, ISO 14001)

– Madera (Forest Stewardship Council -FSC- y Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal – PEFC)

– Turismo Sostenible (Tour Operators Promoting Sustainability Rainforest Alliance, LEED-NC Gold y Great Green Deal)

– Alimentos, bebidas y manufacturas (ISO 14001)

– Construcción (LEED).

Si usted desea más información sobre cómo certificarse, AGEXPORT pone a su disposición acompañamiento con asesorías personalizadas, diseñadas a la medida. Para detalles puede comunicarse al correo electrónico ana.contreras@agexport.org.gt.