Artículo publicado en la edición impresa 275

Devadit Barahona

El tema de tipo de cambio siempre tiene sus aristas de discusión. Las diferentes variables involucradas hacen que en muchas ocasiones las fluctuaciones de los valores de una moneda específica no puedan explicarse sin enumerar diversas causas.

 

Se viven momentos de incertidumbre en México con el valor de los pesos mexicanos frente al dólar. Si bien la devaluación de la moneda viene en ritmo acelerado desde septiembre de 2014, la última causa se presentó el 8 de noviembre con las elecciones en Estados Unidos. Ya en los días previos, por simples declaraciones sobre los planes de una eventual victoria de Trump y su política en tratados internacionales como el NAFTA, hacían tambalear al Peso Mexicano. Los resultados empujaron aún más esta situación.

El peso vale 36 por ciento menos frente al dólar hoy comparado con septiembre de 2014. 26 meses de una devaluación prácticamente constante, pero devaluarse un peso y cincuenta centavos durante un día, era algo sin precedentes. El 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino a los Estados Unidos.

Fecha

Tipo de cambio

28/10/2016

18.7304

31/10/2016

18.8887

01/11/2016

19.1306

03/11/2016

19.2014

04/11/2016

19.0792
07/11/2016

18.6192

08/11/2016

18.5089

09/11/2016

19.9250

10/11/2016

20.4812

11/11/2016

21.0511

14/11/2016

20.8729

15/11/2016

20.3490

16/11/2016

20.2884
17/11/2016

20.1898

18/11/2016

20.4193

A su vez, el 4.3 por ciento de las exportaciones de Guatemala durante 2,016 han sido a México según estadísticas del Banco de Guatemala. Nuestras empresas exportadoras definitivamente están resintiendo estos cambios. Vender en México usualmente significa tener un tarifario en pesos mexicanos y costos en dólares (para una empresa internacional). Todo esto representa que una compañía que vende en México, probablemente vio reducido en ese 36 por ciento su margen si no ajustó sus precios. Ajustar precios resta competitividad a nuestras empresas en nuestra oferta exportadora.

Mientras el Banco de Guatemala tiene una política para intervenir y tener estabilidad en el tipo de cambio en Guatemala, los exportadores guatemaltecos a México viven una doble complejidad. En las últimas semanas el quetzal ha aumentado su valor frente al dólar. Tal vez no se cuente con la misma proporción en fluctuaciones como sí lo hace el peso, pero definitivamente el problema para este tipo de empresas existe. Los costos aumentan y el valor de los ingresos disminuye.

La variable de política internacional siempre ha tenido un peso fuerte en el comercio y la globalización. Este último concepto está especialmente en el ojo del huracán en el corto y mediano plazo con la decisión de la población de uno de los socios comerciales más importantes del mundo. Los exportadores guatemaltecos en general, no solo los que destinen sus productos o servicios a México, tendrán que estar más al tanto de las implicaciones de lo que se viene.