Guatemala ha adoptado indirectamente el Manual de Recomendaciones Relativas al Transporte de Mercancías Peligrosas (conocido como Libro Naranja) elaborado por el Comité de Expertos de las Naciones Unidas al incorporarlo como documento técnico de referencia en el Manual Centroamericano de Normas para el Transporte Terrestre de Mercancías y Residuos Peligrosos en el año 2009, no obstante, como país, no se posee una legislación local específica que mencione prácticas recomendadas para el transporte de estas sustancias.

Al hablarse de prácticas seguras y técnicamente apropiadas para esta actividad, de rotulación y de etiquetado, incluso de capacitación, debería hacerse en función a la aplicación rigurosa de las directivas contenidos del Libro Naranja de Naciones Unidas.

¿Qué es una mercancía peligrosa?
Pueden considerarse como mercancías peligrosas todas aquellas sustancias puras o mezclas que debido a sus características físicas, químicas y/o biológicas intrínsecas o por el manejo al que son o van a ser sometidos, pueden generar o desprender polvos, humos, gases, líquidos, vapores, matérias infecciosas, irritantes, inflamables, explosivas, corrosivas, asfixiantes, tóxicas o de otra naturaleza peligrosa, incluso radiaciones ionizantes en cantidades que representen un riesgo significativo para la salud, el ambiente o a la propiedad.

“Estas sustancias químicas cumplen un rol importante en la industria como materia prima, así como también en la sociedad al facilitar la realización de diversas actividades rutinarias, sin embargo, al interactuar con ellas, nos exponemos a diversas dosis las cuales en ocasiones nos hacen sufrir los efectos de sus características peligrosas”, dijo a Dataexport José Javier Chávez Salinas, gerente de Corporación Grupo Nueva Escocia S.A.C y consultor experto en la materia.

En el contexto mundial, es el Manual de Recomendaciones Relativas al Transporte de Mercancías Peligrosas, elaborado por Naciones Unidas, el que se usa como marco referencial para generar las legislaciones y regulaciones en los países que aún no las tienen.

Existe también el Código Marítimo Internacional para el Transporte de Mercancías Peligrosas (IMDG en inglés) y el reglamento de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA en inglés) cada uno en su ámbito de aplicación.

Para armonizar la socialización sobre los peligros de un material químico, se creó el Sistema Globalmente Armonizado (SGA), el cual contiene pictogramas, frases y recomendaciones que se están implementando globalmente. Esto facilita el comercio y abre oportunidades debido a que en la actualidad este sistema ya es utilizado y aplicado en Estados Unidos, algunos países de Suramérica y Europa.

Adicionalmente, es oportuno mencionar que Guatemala está adscrito, junto a los países de la región, al Manual Centroamericano de Normas para el Transporte Terrestre de Mercancías y Residuos Peligrosos a través del Sistema de Integración Económica Centroamericana.

Competitividad logística y seguridad

Con el apoyo del programa AL Invest 5.0, financiado por la Unión Europea, la Comisión de Servicios Integrados para la Exportación (SIEX) de AGEXPORT, realizó recientemente la capacitación “Buenas Prácticas para el Manejo Adecuado de Productos Químicos y Mercancías Peligrosas”.

Claudia Mencos de Pineda, Coordinadora de SIEX, indicó que la actividad forma parte de los objetivos estratégicos de SIEX (mejorar la competitividad logística y seguridad del país), y que buscaba fortalecer las capacidades de los colaboradores de las empresas sobre las medidas de seguridad, requisitos principales y normativa nacional e internacional en el manejo, carga, descarga, almacenamiento y transporte de productos químicos y mercancías peligrosas.

Debido a lo expuesto anteriormente y gracias al apoyo del programa AL Invest 5.0, se facilitó la visita al país del especialista peruano en química y metalurgia José Javier Chávez Salinas, experto en la implementación del SGA para la clasificación y etiquetado de los productos químicos y facilitador del Libro Naranja.

Clases de mercancías peligrosas, según el Libro Naranja