Guatemala, 11 ago (DE).- La compañía químico farmacéutica Lancasco, se fundó en 1927 y es la primera guatemalteca en establecer operaciones en países de la zona norte (El Salvador, Honduras y Nicaragua) desde los años 70.

Según un comunicado de la empresa, su principal pilar es ofrecer medicamentos de calidad, con estándares internacionales, a precios competitivos para sus clientes. Ello le llevó a adquirir en 2006 la planta Sanofi-Aventis, la cual posee 36 mil metros cuadrados de extensión y en la actualidad es donde desarrollan sus actividades.

(I) Eduardo Rojas, Gerente General de la División Farmacéutica; (C) José Rafael Solares, Presidente; y (D) Juan Alfonso Solares, Director Ejecutivo.

“La región tiene una creciente necesidad de medicamentos de calidad, a precios accesibles, aquí es donde un jugador regional de calidad internacional y prácticas de negocio éticas como Corporación Lancasco ha interpretado un papel central. Las oportunidades que tenemos de crecimiento en los mercados donde participamos nos motivan a acelerar la introducción de productos nuevos desarrollados por profesionales dedicados a la investigación de las necesidades de nuestros clientes”, expresó José Rafael Solares, Presidente de Corporación Lancasco.

El portafolio de medicamentos de Lancasco cuenta con tres líneas principales: productos de prescripción médica como la línea respiratoria, cardio metabólica y gastro intestinal; productos genéricos como el acetaminofén e ibuprofeno y medicamentos de consumo o venta libre, que no requieren prescripción, como los suplementos vitamínicos, antigripales, entre otros.

Acerca de la elaboración de los productos, Luis Rojas, Gerente General de la División Farmacéutica de Lancasco comentó que “la industria farmacéutica exige importantes inversiones en equipos modernos para la fabricación y todas las actividades de aseguramiento de calidad de los productos. En Lancasco, nos enfocamos en los sistemas críticos de seguridad, prueba de ello es que en 2011 recibimos con calificación del el 100 por ciento del RTCA 11.03.42:07 de buenas prácticas de manufactura para la industria farmacéutica, la más importante en el ámbito, que regula los procesos de producción según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud”.

En total, en el triángulo norte centroamericano genera unos mil empleos directos y con Scentia, su división especializada en productos para el cuidado del hogar y cosméticos, se ofrece una oportunidad de hacerse de ingresos a cerca de 45 mil vendedoras independientes. A mediano plazo, Lancasco planea establecer operaciones en Costa Rica y Panamá.

Un poco de historia

El origen de la compañía se remonta a 1927 cuando su fundador, Rafael Felipe Solares Miranda, hace realidad su sueño y funda la primer industria químico-farmacéutica de Centroamérica.

Debido a su rápido crecimiento, Lancasco inauguró en 1946 sus propias instalaciones en la 4ª calle, entre 9ª y 10ª calle de la zona 1. Tras el fallecimiento de su fundador en 1957, su nieto, Rafael Felipe Solares Riépele, se convirtió en el motor del desarrollo del laboratorio dirigiéndolo durante varias décadas.

La necesidad de contar con más capacidad de producción, les llevó a construir instalaciones más grandes y modernas, ubicadas en el kilómetro 5.5 de la Ruta al Atlántico, donde aún se encuentran las oficinas centrales y algunas instalaciones industriales. A finales de los años 60, la corporación creó una nueva división para la fabricación y comercialización de productos de higiene y cuidado personal.

El surgimiento de esta división los llevó a fundar Scentia Perfumería, S.A. en 1990, que a la fecha es uno de los principales fabricantes y distribuidores de su categoría en el Triángulo Norte.
Posteriormente en 2006, al adquirir la planta de Sanofi-Aventis en Guatemala, trasladan sus operaciones de producción de medicamentos a la planta ubicada en la Calzada Roosevelt, donde operan actualmente.