Guatemala, 20 marzo (DE).- Los proyectos que se plantean desde la Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de la Infraestructura Económica (ANADIE), prometen solucionar problemas de tránsito en la metrópoli – con un metroriel -, centralizar los trámites gubernamentales y un ahorro sustancial en el quehacer burócrata – en el Centro Administrativo del Estado -, modernizar el Aeropuerto Internacional La Aurora y una terminal ferroviaria y de camiones de carga para facilitar las exportaciones en la frontera con México, entre otros.

Todo es necesario, sin duda, pero tras cuatro años de funcionamiento de la ANADIE, ningún proyecto ha avanzado a una fase de construcción o al menos adjudicación final de los proyectos.

Si bien esa entidad no es ejecutora de ningún proyecto – y su limitado presupuesto de Q 15 millones para 2017 lo confirma – sí es la encargada de hacer que sucedan.

Al consultar con el recién electo director ejecutivo de esa entidad, Roberto José Sagastume, comentó que, en efecto, no han avanzado como quisieran. “El 2016 fue para consolidar los seis proyectos que tenemos, el de la autopista Escuintla – Puerto Quetzal lo hemos denominado como punta de lanza porque es el primero que esperamos se concrete”, añadió.

Según Sagastume, ese proyecto será el que realmente esperan que avance en la agenda de este año, de hecho, estimó que presentarán la iniciativa ante el Congreso de la República y en 2018 se realice la construcción, para iniciar operaciones en 2019.

Actualmente se encuentra en la fase de recepción de manifestaciones de interés. En total, diez empresas presentaron su documentación para la “Rehabilitación, Administración, Operación, Mantenimiento y Obras complementarias de la Autopista Escuintla – Puerto Quetzal con cobro de peaje”.

“Los demás proyectos irán avanzando en esa medida”, aseguró el titular de la ANADIE, enfatizando en que el Centro Administrativo del Estado, es el segundo que más ha avanzado.

Los seis megaproyectos

La ANADIE fue creada a raíz de la Ley de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (Decreto 16-2010). La idea es clara: construir obras públicas, con altos estándares de calidad, por medio de inversionistas privados. Esto permite al Estado hacerse de infraestructura propia, sin comprometer los recursos de funcionamiento.

Estos son los seis megaproyectos que esperan concretarse:

Nota publicada originalmente en la versión impresa 276