Por: Francisco Sandoval, Director Invitado – Junta Directiva de Comisión de Turismo Sostenible de AGEXPORT

El Crucero de Atitlán es un barco especialmente acondicionado para recorrer el lago y algunos de sus pueblos disfrutando de comodidad y una fantástica vista de todo el entorno. Este proyecto fue pensado para proveer servicios que hasta mediados del año 2016 no existían cuando de navegar el incomparable Lago de Atitlán se trataba.

Foto: Crucero de Atitlán

Este pequeño barco construido, habilitado y acondicionado para viajar con un máximo de 50 personas cómodamente ubicadas a bordo, está equipado con mesas, butacas, bancas, chalecos salvavidas y baño, contando también con servicio de bebidas y snacks durante cada uno de sus recorridos. Ofrece inolvidables experiencias a visitantes nacionales e internacionales que desean recorrer el bello lago con la idea de salir de la rutina. Ofrece un ambiente ideal para compartir con familia, amigos o grupos de trabajo.

Foto: Crucero de Atitlán

Cada uno de los viajes a bordo del crucero se vuelve una experiencia placentera, ya sea que el turista prefiera ir en el interior, en un área de relajamiento especialmente diseñada, o en la parte superior del barco, en la cual se disfruta del sol, del paisaje con una vista de 360 grados del lago. Todo esto mientras se recibe información amplia sobre el lago, el pueblo próximo a visitar, las aves, las costumbres, los trajes y la lengua de los diversos pueblos.

Una de las características de esta inconfundible embarcación es que fue pintada a mano por artistas de San Juan La Laguna, uno de los poblados que casi siempre se visitan durante los recorridos que se ofrecen por parte del Crucero de Atitlán.

Foto: Crucero de Atitlán

El tour regular tiene una duración aproximada de seis horas. Partiendo del embarcadero de Panajachel, esta experiencia nos dirige al sureste del lago para visitar San Antonio Palopó, lugar de población kakchiquel en donde las mujeres aún conservan mayoritariamente el traje bordado con tonos azules. Aquí se visita una fábrica de cerámica, en donde puede observarse el proceso completo de creación de artículos de barro pintados a mano, la cima del pueblo que tiene dos iglesias católicas con su peculiar historia, así como una fábrica de telas elaboradas con telar de pie.

El recorrido continúa para disfrutar de una hora y quince minutos de navegación atravesando el centro del lago para llegar a San Juan La Laguna, ubicado el noroeste. El hermoso, limpio y ordenado San Juan es cuna de la cultura tzutujil, en donde un grupo de mujeres muestra el proceso completo del hilado, teñido y tejido del algodón. El recorrido por un par de galerías de pintores, una fábrica de chocolate y una de productos medicinales con extracto de plantas hacen de esta visita una experiencia inolvidable.

Casi siempre el tour incluye un delicioso, sano y artesanal almuerzo en el Eco hotel Uxlabil Atitlán, siempre disfrutando de la vista del lago y a la montaña conocida como Rostro Maya. Para el momentáneo relax, nada mejor que una hamaca o un recorrido por un huerto orgánico de flores, hortalizas, cafetal y árboles de cítricos y aguacate.

Los tours se planifican a la medida (tailored made), pueden variar desde un simple paseo durante una hora hacia el centro del lago y las bahías cercanas, un paseo entre amigos, una clausura de trabajo, una maravillosa boda, una cena romántica o cualquier otra idea o necesidad. Los interesados en navegar dentro del Crucero de Atitlán pueden sentirse en libertad de solicitar un servicio personalizado. Esto último es lo que se hicieron recientemente los ejecutivos de Mc’Donalds durante dos tours especialmente organizado para ellos.

Para más información puede visitar el sitio web www.crucerodeatitlan.com.