Guatemala, 8 marzo (DE).- Artesanías, paisajes, alimentos y, más recientemente, innovaciones como la creatividad. Guatemala es el lugar que lo tiene todo, con calidad de exportación. Ahora, los laboratorios empiezan a ganar espacio en el mundo que cada vez requiere más sus servicios gracias a la calidad.

Monitorear la calidad del aire, de vapores, ruidos y similares, es parte de las especialidades que los laboratorios guatemaltecos ofrecen a empresas en el extranjero. Esos estudios sirven para proteger la salud de colaboradores o vecinos de las industrias.

Ana Gabriela Juárez, gerente de nuevos negocios de la empresa Consultoría y Tecnología Ambiental (CTA), y presidenta de la Comisión de Laboratorios de AGEXPORT, contó para Data Export su experiencia en la exportación de sus servicios. “Al principio, siendo nosotros una empresa consultora, debíamos contratar a laboratorios en el extranjero y de ahí surgió la idea de mejor crear uno propio”, explicó. Eso fue en 2003.

En 2016, Guatemala exportó aproximadamente US$ 25 millones en la especialidad, lo que significó un 20 por ciento de crecimiento en comparación con el año anterior. Según el Coordinador del Comité de Laboratorios de AGEXPORT, Zsolt Gerendas, la mitad de los empresarios asociados están prestando servicios de análisis al extranjero, principalmente para Centroamérica, el Caribe y Sudamérica.

La Comisión que Gerendas dirige, ha promovido desde hace 17 años las acreditaciones internacionales, lo cual es considerado como el primer paso para competir. En ese sentido, es la Oficina Guatemalteca de Acreditación (OGA), la entidad reconocida a nivel internacional, quien otorga respaldo a los laboratorios nacionales, así como a los resultados que proveen.

“Perder el miedo, altos estándares de servicio al cliente y certificarse. Esos son los consejos para los empresarios que quieran exportar”, añadió Juárez.

Para Juárez, las industrias farmacéuticas, agrícolas, de alimentos, extractiva y de generación de energía, son las que más demandan los análisis y monitoreos de calidad ambiental y salud y seguridad ocupacional que ellos ofrecen.

En el caso de CTA, su labor de exportación de servicios puede realizarse de dos formas: enviando a profesionales para tomar una muestra, hacer la medición en campo o prestar el servicio, o bien, que desde el país de origen sea enviada la muestra para el laboratorio. El crecimiento hizo que la empresa abriera además oficinas en México y Chile para atender la demanda en Norte y Suramérica.

“En 2016 ya iniciamos a trabajar con empresas de Asia y estamos próximos a ir a África. Tenemos personal con puestos fijos, que casi duplicamos cuando tenemos proyectos que duran hasta seis meses”, comentó la representante de la firma consultora.