Como país exportador de productos agroalimentarios, Guatemala ha seguido de cerca el origen y la evolución de acuerdos regionales y globales en medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF). En apoyo a las políticas de liberación económica apoyadas desde los 1980, el país ha producido leyes, reglamentos y normas equivalentes a las de muchos otros países líderes agroexportadores. A pesar de eso, datos disponibles muestran que desde 1984 las intercepciones de plagas y enfermedades han causado pérdidas significativas al país. Se calcula que son más de 2 mil intercepciones anuales de plagas fitosanitarias—entre los Estados Unidos (EE. UU.) y la Unión Europea (EU)—las reportadas por bases de datos de las autoridades competentes en cada mercado destino. Para Guatemala esto significa pérdidas directas (producto, empaque, flete, tarifas, etc.) anuales estimadas en US$ 28 millones como se estima en el Cuadro 1.

Para ilustrar los costos de una intercepción de plaga fitosanitaria, entrevistados en el sector privado reportan que un contenedor de 40 pies lleva una carga entre 18-20 toneladas métricas (TM) de mango y puede tener un valor comercial de US$ 22 mil a US$ 24 mil. Un contenedor de la misma capacidad de arveja china u otros ejotes podría valer hasta US$ 35 mil solo en valor del producto (el valor varía según el mercado durante la época de exportación).

El costo económico para las empresas, sectores y el país en general también es significativo. Se estima que por cada dólar de pérdida directa se pierden dos dólares por pérdidas indirectas significando este problema para Guatemala un total de US$ 84 millones anuales. Intercepciones, detenciones y rechazos de embarques conducen a cancelación de contratos de compra, más ventas a consignación que conducen a menores precios, liquidaciones negativas para el exportador, pérdida de clientes, pérdida de capacidad de negociación de mejores precios y términos de negocios.

En el Cuadro 2 se ilustra la cantidad de intercepciones de plagas fitosanitarias interceptadas por USDA/APHIS de todas las regiones del mundo de 1984 al 2000.

Los datos aquí obtenidos provienen de publicaciones académicas de prestigio y confiabilidad (McCullough et al., 2006) . Datos de los últimos 15 años están aún bajo análisis.

Mientras que algunos problemas de plagas son casi inevitables, muchos problemas si tienen solución preventiva previo al embarque. Para dilucidar una forma coordinada de prevenir rechazos para los casos donde existen soluciones, el sector público y el sector privado han formado la Mesa Técnica de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, conformada por los ministerios de Agricultura, Ganadería y Alimentación; Salud Pública y Asistencia Social; Economía y el Programa Nacional de Competitividad, aunado con representantes del sector productivo y la Cooperación Técnica de Holanda, se cuenta con un plan cuyo propósito es precisamente disminuir los rechazos por MSF. Ese tema en detalle lo trataremos en una próxima columna.