Algunos comunitarios trabajaban desde hace mucho tiempo el xate. El xate es una hoja ornamental que se exporta a Estados Unidos y Europa. Incluso hay una anécdota de don Élfido Aldana, ahora alcalde auxiliar de la comunidad, que llevó a la capital un bulto con hojas para exportarlo. Pensó que era así nomás, no tenía ninguna certificación ni nada. Al final, terminó tirando las hojas en un basurero del Aeropuerto La Aurora.

Podemos decir que hemos hallado en el xate a “la gallina de los huevos de oro”.

Cuando se creó la Ley de Áreas Protegidas en 1989, las comunidades que vivíamos en la recién creada Reserva de Biosfera Maya, corríamos riesgo de ser desalojadas. Así que por eso empezamos a organizarnos, queríamos hacer incidencia ante el Gobierno. Entonces se creó la Organización Manejo y Conservación (OMYC) de Uaxactún.

Actualmente somos 265 socios; en la comunidad somos como 850 personas y al menos un 90 por ciento depende de la extracción del xate que se exporta.

Foto Dataexport: División de Desarrollo AGEXPORT

En realidad, nos organizamos más por necesidad, porque ya se trabajaban los productos, pero todo era en bruto, no había ningún control de calidad en la recolección, sólo se cortaba y se vendía a contratistas.

En 1999 se firmó un contrato de concesión con el CONAP (Consejo Nacional de Áreas Protegidas) para permanecer en la Biosfera Maya, con el compromiso de conservar el bosque. Se nos entregaron 83 mil 558 hectáreas, somos la unidad de manejo más grande.

Al principio había grupos a favor y en contra, no nos poníamos de acuerdo. Pero el problema era que todo se vendía en bruto, no era sostenible y pagaban muy poco los contratistas.

En 2005, con apoyo de organizaciones como Rainforest Alliance y ACOFOP (Asociación de Comunidades Forestales de Petén), se hizo el centro de acopio en la comunidad y se empezó a trabajar bajo planes de manejo. Debíamos cumplir con la cadena de valor, de custodia y con los requerimientos de las certificaciones.

Gracias a eso, los contratistas dejaron de ser intermediarios, sino que desde entonces los xateros entregan directamente el producto a la OMYC. La gente ya no cortaba solo por cortar las hojas, ahora era calidad y no cantidad. Por eso es que esa actividad pasó a ser sostenible, se corta solo lo que verdaderamente se venderá. Con eso se genera más empleo, porque hay gente que corta, que empaca, que selecciona.

Nuestro rendimiento es del 91.33 por ciento. Casi nada se desperdicia. Antes los contratistas pagaban a Q 2.00 la gruesa de 80 palmas, pero ahora que se negocia directo, pagan Q 1.40 por el manojo de 20 palmas y Q 1.70 cuando es de hasta 24 pulgadas; libre de eso, la organización Conservación Internacional paga Q 0.30 por manojo.

Para Semana Santa, las iglesias de Estados Unidos hacen un pedido extraordinario que usan el Domingo de Ramos. Esta vez ingresaron Q 160 mil adicionales, porque pagan extra. En total, todas las comunidades de Petén vendimos 30 millones de palmas más.

Desde que se empezó a comercializar se vende a Continental Floral Greens y Maex.

Aquí en la comunidad no hay pobreza, en realidad no tiene el que no quiere trabajar, porque hay bastante qué hacer.

Tenemos la certificación Forest Stewarship Council (FSC), que garantiza el manejo del bosque, quiere decir que se cumple con estándares sociales, ambientales y económicas.

Así me convertí en exportador: filete de tilapia Made in San Luis, Petén

Gracias al programa Clima, Naturaleza y Comunidades en Guatemala (CNCG) de USAID, el cual lidera Rainforest Alliance, se ha fortalecido la cadena e impulsado el tema de búsqueda de mercados. Anualmente, solo en venta de xate alcanzamos los Q 3 millones; vender solo en Guatemala no sería igual, hay un mercado mucho más grande en el extranjero.

*Artículo redactado con base en relatos de líderes de la comunidad: Vicepresidente OMYC, Adán Pérez; encargado de la Comisión de Turismo de Uaxactún, Juan Ariel Pop; Ángela Fajardo y Mirna España, lideresas comunitarias.