Por: Eduardo Espinoza Valverde – Director del Centro de Estudios para la Integración Económica de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana

La actividad exportadora de la región se ha desenvuelto durante los dos últimos años en un escenario internacional complejo, en donde los niveles de demanda externa no alcanzan su mejor rendimiento previo a la crisis de 2008-2009. Diferentes circunstancias han influido en este sentido, desde la caída en los precios de materias primas importantes para los países en desarrollo, la apreciación del dólar en 2015-2016 frente a un conjunto de monedas alrededor del mundo, hasta la agudización de nuevos fenómenos geopolíticos como la renegociación del TLCAN y el Brexit que han cuestionado de cierta manera algunos elementos de la globalización económica moderna.

Eduardo Espinoza – Director del Centro de Estudios para la Integración Económica de la SIECA

Los mercados internacionales han reaccionado a estas circunstancias, fruto de ello los años previos a 2017 fueron los de menor crecimiento del comercio mundial de mercancías, de acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF en inglés) las economías además se enfrentan a un fenómeno de estancamiento en donde el ritmo de crecimiento del comercio de mercancías es apenas ¾ partes el ritmo de crecimiento del PIB mundial. Para Guatemala esta convergencia de fenómenos resultó en una caída de sus exportaciones de bienes en 2015 alrededor del -2.7 por ciento y un crecimiento nulo en 2016.

A pesar de lo anterior, el escenario en 2017 ha sido diferente para Centroamérica en general. Durante el primer semestre del año las exportaciones totales crecieron a un ritmo del 11.2 por ciento, favorecidas por un incremento interanual de las exportaciones hacia terceros mercados del 15.6 por ciento. Las exportaciones de Guatemala han evolucionado bajo la misma sintonía, durante el primer semestre de 2017 han registrado un crecimiento del 9.7 por ciento con el destacado dinamismo en el comercio con terceros (+15.5 por ciento) y un comercio intrarregional en proceso de recuperación gradual (+1.5 por ciento).

Las perspectivas de cierre de 2017 son positivas para el comercio de la región y le convierten en un año de grandes transiciones para el sector exportador, no sólo por los cambios observados en el comportamiento de los mercados internacionales, las formas de producción y los patrones de consumo; sino también por la exposición ante un nuevo paquete de riesgos y oportunidades relacionados con el reordenamiento de la economía internacional. Centroamérica se destaca por ser la región de América Latina y el Caribe con mejores perspectivas de crecimiento, de acuerdo con la CEPAL el aumento esperado en las exportaciones vendría explicado por el incremento en el volumen de los bienes enviados y la perspectiva de crecimiento del valor de las exportaciones para Guatemala es del 5.8 por ciento.